La membresía del PLD es la categoría más alta según Juan Bosch Por Rafael Fernández
La membresía según los Estatutos del Partido de la Liberación Dominicana (PLD), es la categoría más alta de esta organización política, y en varias ocasiones el Fundador Maestro y Guía del PLD, Juan Emilio Bosch y Gaviño lo repitió en varias ocasiones, y más aún lo redactó en el libro “Un Partido Nuevo en America Latina”.
Pero, no obstante eso, los Estatutos recogen la necesidad de que todos los miembros y dirigentes de esta organización política, que sean hermanos, amigos, compañeros, y que la educación que se les daba, a los miembros del PLD, en la provincia de Pedernales, los de la Romana recibían la misma educación, es decir la unificación de criterios primaba en ese entonces, por lo que cuando un peledeísta te decía una cosa de un tema “X” en Barahona el de Montecristi te decía lo mismo del mismo tema.
Hoy en día con la cualquierización de la membresía del Partido de la Liberación Dominicana PLD, y la gran apertura de un partido de cuadros a un partido de masas ha permitido que lleguen al seno de esta organización, personas con malas costumbres y poco desprendidas que podamos decir, los principales dirigentes, llámese el Comité Político solo se reúnen para dirimir sus intereses personales.
Como muestras les tengo un botón, ¿Solicite usted una reunión o una cita al Secretario General del partido morado, para resolver un problema, o solicítele usted una ayuda, sea al Senado como Presidente del Sanado o Secretario General del PLD? Estos individuos se han endiosado de una manera tal que no quieren saber de pobres, los pobres les hieden a estos tutumpotes.
Tenemos el caso de la Senadora Cristina Lizardo ¿Qué problemas ha resuelto en la provincia Santo Domingo? señálenme un solo problema que haya resuelto esta señora a la cual le tengo cariño, pero debo decir la verdad, porque no puedo callar las injusticias y los baches de problemas que surgen a diario y, que un senador o senadora como ella puede solucionar, ah somos buenos únicamente para dar el voto, por darlo, por complacencia o por pendejos?.
Igual digo, y tengo el mismo criterio del flamante y distinguido Presidente de la cámara de Diputados, señor Abel Martínez, haga el intento y solicítele una ayuda para algo, y veras que mejor muere usted esperando una ayuda de estas gentes. Se han llenado de dinero del erario público, y tú, que te mata trabajando para que el gobierno y estos pendejos lleguen a las curules que hoy ostentan no consigue ni las gracias.
Muchas veces usted escribe la verdad, y escucha personas que dicen que uno tiene ciertas responsabilidades, o que está comprometido con una línea política a la cual debemos responder, sí, debemos responder, pero no debemos aceptar lo mal hecho, y no podemos ni debemos tapar lo mal hecho, porque lo mal hecho mal está, y no importa si fue mi papá o quien sea que lo haga, tengo la gran misión y la categórica obligación de informar, la formación que se me dio en el aula es para informar, educar y entretener, ya que no puedo entretener, educo e informo.
Se nos ha engañado en varias ocasiones, con los mal mencionados padroncillos, y nadie ha conseguido nada después de trabajar y trabajar, los compañeros, se están muriendo de hambruna, se están cayendo a pedazos, los compañeros no consiguen para un medicamento, los comapeñeros no tienen a donde ir, y el partido con tantos años en el poder, la línea vertical de partido a gobierno ha sido un mito, no ha sido la mejor dentro de los demócratas que planteaban eso en el famoso PLD.
Tanto que se profesó empoderar a los peledeísta de las base, tanto que se hablo y se maquillo la idea de que los dirigentes al llegar Danilo Medina a la presidencia de la República los dirigentes de la base contarían con un empoderamiento nato y que un miembro del PLD iba a tener la potestad de resolverle a sus dirigentes, pero es un mito que no se cumplirá en esta organización político, pero si a lo que nos llaman, es a engaños.
Quien no está nunca de parte de la verdad científica y la razón, vivirá sin saber que existe.
¡Hasta la próxima entrega!
